Descendientes de inmigrantes andaluces desde tierras Cordobesas, Gaditanas y Onubenses cruzaron sus vidas en una isla, en ella nació su devoción rociera, y unieron sus voces para mostrarlo de la mejor manera posible, cantando y haciendo llegar a cada persona lo que Huellas de Camino siente a la hora de interpretar cada una de sus sevillanas.En el año 2008, Huellas de Camino empieza su andadura en este difícil mundo de la música, siendo una grupito de amigos los que se juntaran algunas tardes para hacer lo que más les gusta, que es cantar.