Como cada año, cogimos la pluma y nos pusimos a cavilar frente a un tocho de folios en blanco. Así nacieron la mayoría de las canciones de este disco. Sin embargo, un año más rescatamos del viejo cajón alguna que otra canción llena de polvo que hace años no encontró su momento. Esta vez hemos querido cantarle a LA FUENTE DE TUS LABIOS manantial del que brotan los encantos de tu persona, tus besos, tus “te quiero”, tus “no te vayas” y tus “no vuelvas tarde”. Porque en la fuente de tus labios siempre viven tus deseos, lo que dices, lo que callas, tus verdades y tus mentiras.
El primero hace referencia a esa situación que viven muchos grandes rocieros que, por las circunstancias que atravesamos, se quedan sin hacer el camino. El segundo habla de esos amigos del Rocío que quedan para verla en ese sitio donde la vieron por primera vez. El tercer momento es ese en el que al viejo rociero le faltan fuerzas para llevarla y delega con orgullo esa responsabilidad en sus nietos. En el cuarto contamos la historia de tantos y tantos rocieros que tuvieron que emigrar y viven El Rocío a su manera en la distancia, mientras piensan “ahora irán por el Quema”, “ya estarán cruzando el río”…




